El barrio cambió alrededor de ellos. Cambiaron los comercios, las casas y las formas de trabajar. La familia Álvarez, en cambio, permaneció en el mismo lugar, adaptando su actividad a cada época.
En 1984 dos hermanos pensaron en instalar una pizzería al paso. El proyecto parecía definido, pero los permisos para abrir demoraban y mientras los pedidos de tortas se acumulaban.
No se observó presencia de Policía de la Ciudad en el acceso porteño, pese a que se trata de un punto de circulación permanente entre ambos lados del Riachuelo. Del lado de Avellaneda tampoco se advertía un operativo para advertir a los peatones sobre el sector deteriorado.
La Guardia también está siendo ampliada y remodelada. La intervención busca generar nuevos espacios de atención y áreas de apoyo, además de reorganizar los sectores destinados al personal.
La inscripción para las clases del Polideportivo Patricios se realiza actualmente de manera presencial en la sede, según informa el Gobierno porteño, y los cupos son limitados