

La Escuela de Educación Secundaria Técnica N.º 5 “Dr. Salvador Debenedetti”, conocida en Avellaneda como El Palaá, realizó el jueves 24 y viernes 25 de septiembre su Expo Institucional 2026, una muestra en la que los estudiantes presentaron parte de los trabajos desarrollados durante el año.
La actividad permitió convertir distintos espacios de la escuela en una exposición de proyectos realizados por los alumnos. Maquetas, modelos, construcciones y producciones de diferentes características ocuparon las mesas y sectores preparados para la muestra, que reunió trabajos explicados por los propios alumnos, que actualmente ronda los 800 estudiantes, según explica a este medio su vicedirector, José Luis Pugliese.
La exposición tuvo además una particularidad que resulta relevante para una escuela técnica: los trabajos no fueron solamente exhibidos como productos terminados, sino que permitieron mostrar qué tipo de formación se desarrolla puertas adentro de la institución. En las producciones, explicaron los alumnos los procesos de diseño, representación, construcción, utilización de materiales y resolución de problemas, es decir, los conocimientos que forman parte de la lógica de una educación orientada al hacer.
La institución, que funciona en Juan Bautista Palaá 747, en pleno centro de Avellaneda, mantiene las tres especialidades de cuando fue creada, hace casi 80 años, y cuya conexión directa con actividades que forman parte del entramado económico del distrito y de su área de influencia persisten hoy día.
Tres especialidades que dialogan con la industria local
La EEST N.º 5 identifica tres especialidades del ciclo superior: Electrónica, Electromecánica y Maestro Mayor de Obras. La primera de esas formaciones encuentra un campo concreto en una ciudad donde conviven industrias, comercios, servicios técnicos y empresas que incorporan cada vez más componentes tecnológicos. La Electrónica puede vincularse con tareas de control, medición, automatización, mantenimiento y desarrollo de dispositivos, áreas que exceden a las grandes fábricas y también alcanzan a talleres, pequeñas empresas y emprendimientos tecnológicos.
La Electromecánica, en tanto, tiene una relación todavía más directa con el perfil industrial del territorio. Avellaneda cuenta con tres parques industriales que reúnen empresas de rubros como el metalúrgico, tecnológico, logístico, alimenticio y de fabricación de muebles y aberturas. Según información municipal, el distrito industrial reúne 112,3 hectáreas, 278 lotes y 101 empresas radicadas.
Maestro Mayor de Obras, tiene también una conexión inmediata con el territorio. Avellaneda y Lanús mantienen una trama urbana consolidada, con viviendas, comercios, galpones, industrias y edificios que requieren permanentemente tareas de construcción, ampliación, mantenimiento y adecuación.
En ese contexto, la formación vinculada con máquinas, instalaciones, electricidad, mantenimiento y procesos industriales encuentra un terreno concreto en el tejido productivo que rodea a los estudiantes, donde también realizan las prácticas en muchas ocasiones, afirma Pugliese. No se trata solamente de pensar en una futura inserción en una gran fábrica: el mismo perfil puede resultar aplicable a pymes industriales, talleres, empresas de mantenimiento, proveedores industriales y emprendimientos productivos, que es el motor de la ciudad, resume.
El vínculo con el mundo productivo tampoco es solamente una referencia histórica. En septiembre de este mismo año, Avellaneda fue sede de una nueva Ronda de Negocios 2026, organizada con participación municipal, provincial y del Consorcio de Gestión del Puerto de Dock Sud, con empresas y organizaciones orientadas a generar vínculos comerciales. El municipio informó allí la participación de firmas con actividad local, regional y nacional.








